Nuestra historia
Todo empezó frente
a un espejo


Los collares de mamá
Cuando era niña, me encantaba ponerme los collares de mi mamá, jugar con sus accesorios, vestirme y arreglarme para después mirarme al espejo y decir, con toda la seguridad del mundo:
“Es que yo soy una cosa divina.”
La frase que nunca se fue
Crecí, pero esa frase nunca se fue. Y un día volvió a aparecer. Esta vez como una idea: crear algo que nos hiciera sentir así.
Algo que nos permitiera jugar, expresarnos, sentirnos bonitas y, sobre todo, sentirnos nosotras mismas.
Así nació Cosa Divina.

Lo que nos inspira
Los colores, las texturas, lo inesperado, lo femenino y todos esos pequeños detalles que hacen que algo se sienta especial.

Creamos piezas a mano, pero sobre todo, con corazón. Porque para nosotros, lo bonito no está en que todo sea perfecto, sino en que tenga algo de nosotras, algo de ti, algo que te haga sentir que esa pieza fue hecha para ti.
Cosa Divina es nuestra forma de celebrar esa sensación.
La de mirarte al espejo y pensar:
“Sí. Esta soy yo.”
